“Fiestas patrias” en los pueblos originarios

Juan Revollo Valencia

Awustu es uno de los términos que refiere a una de las fiestas “cívicas” nacionalistas o republicanas que se impusieran en el momento mismo de la institución de la escuela en los pueblos originarios, los ayllus y pueblos exhacienda. La palabra awustu, que viene a naturalizarse en el quechua proveniente del castellano “agosto”, octavo mes del año y que por festejarse el día de la independencia de Bolivia en uno de sus días la gente quechua hablante nativo sin experiencia escolar avanzada se ha encargado de destinar una carga semántica a “awustu” como los días festivos de la independencia de Bolivia; entonces, el awustu deberá contemplar la realización de actividades durante los días 5, 6, 7 y 8 de agosto, aunque los preparativos serán desde días anteriores.

Será fácil escuchar e identificar que la gente refiere a awustu como el mes, pero también como la fecha festiva que señalamos. Sin embargo, hay que advertir que con la constante castellanización, la cultura globalizante y el sistema educativo colonizador, el significado connotativo de awustu, como actividades o días dedicados a las fiestas patrias está ya desapareciendo, puesto que para los pueblos originarios ya con experiencia casi perfecta de usar el castellano les es fácil reemplazar a ese awustu naturalizado con “6 de agosto” o “aniversario de Bolivia” o  “fiestas patrias”, desechando la creatividad en su lengua originaria.

Awustu, así como otras fechas cívicas y religiosas no son propias de los pueblos originarios. Está claro que la escuela al llegar a los pueblos durante los inicios del Siglo XX ha ejercido la tarea de imponer a los estudiantes y los padres de familia, así como a sus sistemas de gobierno, prácticamente, todas y cada una de este tipo de las fechas. Se denominan estos como “fechas cívicas”, “fiestas patrios” u otros. Lo que llama la atención es que hayan los pueblos originarios y sus gobiernos aceptado y llegado a apropiarse como prácticas propias la realización de actividades durante este tipo de fechas, siendo una de las mayores la del awustu en el año. En consecuencia, en la actualidad los gobiernos originarios lo asumen realizando actividades culturales en conmemoración, dicen, a la “independencia”, dejando de lado practicas propias.

Recordemos que la escuela se ha encargado de erradicar saberes y prácticas propias para imponer saberes y prácticas coloniales, republicanas y foráneas. Pero, recordemos también que en Bolivia se tiene una ley de educación que dice que el sistema educativo está encargado de recuperar saberes y conocimientos propios de los pueblos indígena originarios a través de su modelo  sociocomunitario productivo. Esta ley ya viene en vigencia durante más de diez años, con ella ya se tienen profesores con licenciaturas, diplomados, especialidades, maestrías y van por doctorados. Sin embargo, aun con estos títulos el sistema educativo no logró siquiera enderezar la visión educativa hacia lo que dice la ley.

Asistiendo estos días a las actividades del aniversario de Bolivia en pueblos originarios, constatamos que el sistema educativo no ha cambiado sus prácticas festivas, más bien continúan con la colonización, recolonización, siguen fomentando al consumismo y el capitalismo, la contaminación de la naturaleza, entre otros. Un ejemplo claro sobre lo que acabamos de decir tienen que ser las danzas con las que participan los cursos de las unidades educativas y que están organizados por los mismos profesores con formación EIB y MESCP. Son danzas no originarias, no del ayllu o la comunidad o de la región donde se está asentada la institución educativa, teniendo esos pueblos sus propias prácticas musicales. Está claro que el profesorado enseña a consumir música y no a producirla, no enseñan a que los estudiantes produzcan su propia música, que es lo que sus padres y ancestros sabían hacer (saberes sobre la música pues); enseñan a consumir en fletarse ropa para las danzas y no a confeccionarse sus propias, es común escuchar que los estudiantes no quieres vestir ropa originaria, pero, ¿no que el sistema educativo tiene esa misión de imponer desde siempre? Esto de folklorizar ya lo hacían los profesores cuando yo estaba en la escuela, pero la ley no decía lo que ahora dice.

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